Brillar.
¿Cuánto tarda alguien? ¿Cuánto tarda uno en volver a brillar?. Creo que es tiempo o eso dicen por ahí. Experimente esa sensación cada vez que nos toco juntar todos los pedazos rotos del suelo. Otra vez no, repetí como un mantra en una especie de pedido al universo, al cielo o alguna estrella. A alguien que entendiera esta suplica de ayuda. Porque rebelde y sin causa, toda la vida había defendido hasta acá, la idea de que nadie se salva solo. Nadie puede y debe vivir sin amor. O al menos si no se salva, encuentra un oasis en medio del desierto. Encontrara el agua que calme tanta sed, ese techito que lo resguarde del sol tajante partiendo la cabeza en mil, o de forma simple y amena, alguien que lo acompañe. L, hace un año y mirándome a los ojos a distancia de rescate , me dijo que tenia que pretender. Que un poco de ambición no venia mal. Pause la opinión. Un rato. Un poco. Quedo todo en stand by. Suspire y me escribí en un papelito mental para no olvidarme que a partir de ese momento el único anhelo iba a ser salir del pozo, que solito me había metido. Con la escalera atada con alambre, con los escalones medio flojos y sin saber si los metros que la misma tenia, iban a permitir volver a ver alguna luz. Pero con la firme certeza que esta vez esto, y no lo otro, no se me iba a escapar. Era el momento, el tiempo, la dicha, el destino o las energías conspirando a favor. Pero esta vez no. Esta vez si. Si al viaje interno y si a empezar a subir la escalera para dejar el pozo. Constancia, conciencia y lealtad. Para entender que no iba a ser fácil ni lineal, ni que seria de un solo saque. Porque hay una canción que dice eso, que aprendimos sin querer queriendo, a tocar fondo y subir de un solo saque. Pero esta vez no, porque todo indicaba que este intento de ir hacia arriba iba a estar lleno de pausas. Mis pausas en el mundo. Mi pausa viendo un amanecer, mi pausa leyendo un libro, mi pausa donde siempre tengo una canción. Mi pausa al aire libre, con el cielo de fondo, la luna, el sol, el mar. Mi pausa en el único escalón que tiene una inicial. Mi escalón S. A esta altura, después de las pausas, y de tantos escalones para llegar arriba pienso que todos deberían tener en sus vidas algún escalón así. Firme en el tambaleo diferente a todos los anteriores que parecieron quebrarse ante tanto peso, que sea ese lugarcito seguro que necesitamos para comprender que la vida es un ratito. Y que estamos cerca, pero falta. A vos, mi escalón S: perdón si estoy de nuevo acá. Parado en tu espacio. Es que aún no se. ¿Cuánto tarda uno en volver a brillar? ¿Puede uno volver a brillar antes de llegar, en un escalón?. No lo se, S. Pero puedo salvarme solo y también en vos.
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