Nada.
casi siguiendo un instructivo, uno abre la cama, entra, acomoda la almohada(a veces también el corazón) y se dispone a pensar, sin duda alguna de que alguien más lo está haciendo, en otro lugar, en otra cama, en otra historia, en otro mundo y piensa y pienso que a veces no tener muchas cosas, o no tener nada, empieza a jugar a favor y qué además, ya no hay nada que perder