Fractura
Hace unos meses. Hace unos días. Hace unas horas. Hace unos años. Hace una vida. Uno de mis huesos dijo basta. Advirtió un fisura, casi de punta a punta. Se canso de sentirte cascoqueteado por un sin fin de golpesitos que lo hicieron romperse. Se canso de sentir la exigencia de la ansiedad infinita, por darle cause a la adrenalina. Se canso de no tener descanso. Y dijo basta. Hace poco. Hace unos días. Hace unas horas. Hace un ratito de vida. Pensé. Eso es lo que también le pasa al corazón. Que a veces tampoco quiere seguir. Que siempre esta por fisurarse. Pero va, así fisura igual. Y sigue. Sin descanso. Sin terapias. Esperando. Más allá del amor propio. Supongo. A alguien que ayude, a colocar el yeso. Y a sanar.