Tapitas.

Hay un refugio que nunca falla. 
Mi zona de promesas. 
El lugarcito que siempre me pone los pies sobre la tierra. 
Nos acomoda el alma.
Y nos sirve de botiquín de primeros auxilios.
Ey respira, me digo cada vez que llego. 
Estas a salvo y en un ratito empieza la magia. 
Respira. Y salí jugando. Sin egos. Ni pretensiones.
Pienso. No se si hay otro lugar así, dando vueltas por ahí. 
Todo, por un rato largo, deja de doler. 
Y enseña. 
Que con dos tapitas y tirados en el suelo.
Jugando. 
Con simpleza. 
Es mejor. 



  💘


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