Afuera
Un cielo que desfila orgulloso, alardeando su vestimenta gris. Ante un público completamente invisible que no puede salir a mojarse ni aunque quiera. La lluvia, encargada de hacernos recordar que estamos vivos. Retumbado contra el techo, con cada gota, mientras más de uno mira desde el otro lado de la ventana.El viento silva acompañando, mostrando todas sus cartas. Y anuncia señores, el calor del pleno invierno. Otra vez. Adentro, un mate que reclama una nueva ronda y una pava, que empieza a los gritos. No tiene otra forma de avisar que el agua esta por hervir. La música de fondo, mueve y levanta. A veces, nos da una mano para olvidarnos un rato de la tormenta. Del vendaval. De las goteras que arruinan la pintura. Del pasado.
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